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Libra es una gama de alimentación seca para perro y gato, con líneas por edad, tamaño y necesidad.
Pienso de perro y de gato, con gamas de cachorro, adulto y senior, por tamaño en perro, y líneas orientadas a digestión sensible, control de peso y animal esterilizado.
Edad, tamaño (en perro) y necesidad, en ese orden. Es el mismo criterio que sirve para cualquier marca de pienso.
En gato, lo que más cambia la elección es si está esterilizado —baja el gasto y sube el apetito a la vez— y si vive dentro de casa, donde se mueve menos y traga más pelo.
La tabla del saco es un punto de partida útil y no es la última palabra.
La comprobación de verdad es física: deberías palparle las costillas sin apretar y verle cintura mirándolo desde arriba. Si eso no se cumple, la ración está mal aunque coincida con la tabla.
Un animal muy activo y uno sedentario del mismo peso no gastan lo mismo, y ningún saco puede saber cuál es el tuyo.
Se puede, y en gatos suele venir bien: beben poco y el húmedo aporta hidratación.
La única regla es contar el total: el húmedo va dentro de la ración diaria, no encima de una ración completa de seco. Ese es el camino corto al sobrepeso.
Una semana o algo más, mezclando y subiendo la proporción del nuevo cada dos o tres días.
La diarrea de los primeros días casi nunca es culpa del pienso: es culpa de la prisa al cambiarlo.
Puedes filtrar por especie, edad y precio. En perro conviene filtrar también por tamaño.
Actualizado el
Por edad primero —cachorro, adulto, senior—, después por tamaño en perro, y por necesidad concreta si la hay. En gato el criterio que más cambia es si está esterilizado y si vive dentro de casa.
La tabla del saco para su peso es el punto de partida, y se ajusta después según su condición corporal. Deberías poder palparle las costillas sin apretar y verle cintura desde arriba; si eso no se cumple, la ración está mal aunque coincida con la tabla.
Sí, y a muchos animales les viene bien por la hidratación, sobre todo a los gatos, que beben poco. Lo importante es contar las calorías del total, no sumar el húmedo encima de la ración completa de seco.
Mezclando durante una semana o algo más, empezando con una parte pequeña del nuevo e invirtiendo la proporción cada dos o tres días. Un cambio de golpe provoca diarrea con bastante frecuencia, y luego se culpa al pienso nuevo.