




25 productos para roedores y hurones.
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Esta categoría es sobre todo lechos, y la elección importa más de lo que parece: es lo que el animal pisa, sobre lo que duerme y, si excava, donde pasa la noche.
Viruta de madera blanca, papel prensado y pellets vegetales. Absorben bien, no hacen polvo excesivo y permiten excavar.
La viruta de cedro y la de pino sin tratar desprenden compuestos aromáticos que irritan la vía respiratoria. En un animal tan pequeño y con la nariz permanentemente a ras de lecho, eso no es un detalle menor.
El algodón sintético en hebra larga, que se vende como material de nido, tiene otro problema: las fibras pueden enredarse en las patas y llegar a cortar la circulación.
Sobre todo con un hámster. Su comportamiento natural es excavar túneles, y con unos pocos centímetros no puede hacerlo.
Un hámster que muerde los barrotes de forma repetida suele estar diciendo exactamente eso, y el gesto no es inofensivo: acaba desgastándole los incisivos de forma irregular.
Retira a diario la zona sucia y haz un cambio completo semanal.
Y al reponer, conserva un puñado del lecho viejo. El olor propio es lo que le dice que ese sitio es suyo. Dejarlo todo completamente limpio y extraño de golpe le genera estrés y suele provocar que vuelva a marcar por todas partes.
Jerbos y chinchillas se limpian el pelo revolcándose en arena de baño específica, y lo necesitan de verdad: sin ella su pelo se apelmaza.
Conejos y hámsters se acicalan solos y no lo necesitan. Bañar a un roedor con agua le genera un estrés considerable y solo tiene sentido con indicación veterinaria.
Puedes filtrar por marca y precio. Los comederos y bebederos están en accesorios, y las jaulas en hábitat.
Actualizado el
Sirven bien la viruta de madera blanca, el papel prensado y los pellets vegetales. Conviene evitar la viruta de cedro y la de pino sin tratar, por los compuestos aromáticos que desprenden, y el algodón sintético en hebra larga, porque puede enredarse en las patas.
Más del que suele ponerse, sobre todo con un hámster: excava túneles y necesita profundidad suficiente para hacerlo. Unos pocos centímetros no le permiten ese comportamiento, y eso se traduce en que muerda los barrotes.
Retirar a diario la zona sucia y hacer un cambio completo semanal. Al reponer, conserva siempre un puñado del lecho viejo: el olor propio es lo que le dice que ese sitio es suyo, y borrarlo del todo genera estrés y remarcaje.
Con agua, no, salvo indicación veterinaria. Jerbos y chinchillas se limpian revolcándose en arena de baño específica, y eso sí lo necesitan. Conejos y hámsters se acicalan solos y bañarlos les genera un estrés considerable.