

44 productos para pájaros.
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Un pájaro con la jaula, el comedero y dos perchas tiene lo justo para sobrevivir. Los juguetes son lo que convierte eso en un sitio donde estar bien.
Los psitácidos —periquitos, agapornis, ninfas— son inteligentes y sociales. En libertad pasan el día buscando comida, interactuando y explorando. En una jaula sin nada que hacer, esa energía se va a otra parte.
El picaje —arrancarse las plumas— es la manifestación más conocida. Tiene varias causas posibles y la falta de estímulo es una de las principales; también aparecen movimientos repetitivos y vocalización excesiva.
En canarios y aves de canto la necesidad es distinta: son menos manipuladores y agradecen más la tranquilidad y una rutina estable. Aun así, el baño y variar los puntos donde posarse siguen contando.
Sirve bien: madera natural sin tratar —que además roen, y eso es mantenimiento del pico—, acrílico, algodón en hebra corta y cuerda de fibra vegetal.
Conviene evitar: maderas barnizadas o tratadas; cuerdas deshilachadas de fibra larga, donde puede enredarse una pata o el cuello; y cualquier pieza pequeña que pueda desprenderse y tragarse.
Revísalos cada pocas semanas: un juguete de cuerda muy mordido pasa de ser un estímulo a ser un riesgo.
El error habitual es llenar la jaula. El espacio para volar en horizontal es lo primero, y una jaula con seis juguetes colgando deja al pájaro sin sitio para abrir las alas.
Dos o tres elementos bien elegidos, cambiados cada pocas semanas, funcionan mucho mejor que diez fijos. La novedad es parte del estímulo: un objeto que lleva medio año en el mismo sitio ha dejado de existir para él.
Columpios y escaleras: movimiento y ejercicio.
Juguetes de roer: desgaste del pico, que en psitácidos crece toda la vida.
Los que esconden comida: son los que más ocupan la cabeza, porque replican la búsqueda de alimento. Si tienes que elegir uno solo, este.
Espejos y campanas: funcionan, con un matiz — en algunos periquitos solitarios el espejo alimenta una conducta obsesiva de cortejo al reflejo. Si notas que pasa horas ahí, retíralo.
Puedes filtrar por marca y precio. Las perchas y los accesorios de jaula están en hábitat, y el material de silvestrismo, en su propia subcategoría.
Actualizado el
Los psitácidos —periquitos, agapornis, ninfas— sí, y bastante: son animales inteligentes y sociales que sin estímulo desarrollan conductas repetitivas. En canarios y otras aves de canto la necesidad es distinta, más de tranquilidad y rutina, aunque el baño y variar los puntos donde posarse siguen contando.
Madera natural sin tratar, algodón en hebra corta, acrílico y cuerda de fibra vegetal. Conviene evitar los barnices y tratamientos, las cuerdas de fibra larga en las que puede enredarse una pata, y cualquier pieza pequeña que pueda desprenderse y tragarse.
Rotarlos cada pocas semanas en lugar de acumularlos. La novedad forma parte del estímulo: los mismos objetos siempre en el mismo sitio dejan de aportar nada. Guarda unos, saca otros y vuelve a los primeros pasado un mes.
No conviene. El espacio para volar es lo primero, y una jaula llena de objetos deja al pájaro sin sitio para abrir las alas. Dos o tres elementos bien elegidos y rotados funcionan mejor que diez apiñados.