


64 productos para reptiles.
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Con un reptil no compras un animal y unos accesorios: montas un ambiente. La temperatura, la luz y la humedad no son extras, son las condiciones sin las cuales su metabolismo no funciona. Aquí tienes lo que hace falta para montarlo bien.
El tamaño y la forma dependen de si tu animal vive en el suelo o trepa. Un gecko leopardo aprovecha la superficie; un camaleón necesita altura y ramas. Comprar "un terrario" sin mirar eso es empezar por el sitio equivocado.
La ventilación es el segundo criterio, y va reñido con la humedad: las especies tropicales necesitan retenerla y las de zona árida necesitan que el aire circule. Los terrarios de malla y los de cristal con rejilla superior resuelven casos opuestos.
Esto es lo que más se hace mal. Un reptil es ectotermo: no produce calor propio, lo toma del ambiente y regula su temperatura desplazándose.
Eso significa que el terrario necesita un gradiente: una zona caliente donde tomar temperatura y otra fresca donde bajarla. Un terrario uniforme, aunque la media sea la correcta, le quita al animal la herramienta con la que se regula.
Las fuentes de calor habituales son la manta térmica bajo un extremo, la cerámica de infrarrojos —que da calor sin luz, útil de noche— y la roca calefactora para especies concretas. Todas deben ir con termostato y con termómetro en las dos zonas: sin medir, no sabes qué temperatura tiene.
El calor no sustituye a la radiación ultravioleta, y confundirlos es el error que más problemas de salud causa en reptiles domésticos.
La mayoría de especies diurnas necesitan UVB para sintetizar vitamina D3, que es lo que les permite fijar el calcio de la dieta. Sin ella aparece la enfermedad metabólica ósea, que deforma el hueso y el caparazón y es irreversible cuando avanza.
Dos cosas que conviene saber:
Consúltalo para tu especie concreta: las necesidades de un gecko nocturno y las de una tortuga de tierra no se parecen.
El sustrato regula la humedad y permite excavar, pero también es lo que el animal puede tragarse al comer.
En especies que capturan la presa en el suelo, conviene evitar los granos sueltos y finos: se pegan al alimento y una acumulación en el tubo digestivo es un problema serio. La fibra de coco y la corteza retienen humedad y van bien en tropicales; en especies de zona árida, el sustrato debe drenar y secar rápido.
Los escondites no son un adorno: un reptil que no puede esconderse vive en alerta. Lo razonable es al menos uno en la zona caliente y otro en la fresca, para que no tenga que elegir entre resguardarse y estar a la temperatura que le conviene.
Las ramas y las plataformas amplían el espacio útil en las especies trepadoras, y en las que mudan la piel ayudan a hacerlo por completo.
El bebedero debe permitirle entrar en algunas especies, que se hidratan también por la piel. En tortugas de agua, la zona seca es imprescindible: tiene que poder salir sin esfuerzo, secarse del todo y tomar calor.
La humedad se mide con higrómetro, no a ojo. Es el otro parámetro que decide si la muda se completa bien o se queda a medias en las puntas de los dedos.
Puedes navegar por hábitat, alimentación, sustratos, decoración e higiene, y filtrar por marca y precio. El catálogo de reptiles es más pequeño que el de otras especies: si buscas algo concreto y no lo ves, el buscador de arriba te lo dirá antes.
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Un reptil no genera su propio calor: lo toma del ambiente y regula su temperatura moviéndose. Por eso el terrario necesita una zona caliente y otra fresca, para que él elija dónde estar en cada momento. Un terrario a temperatura uniforme, aunque sea la correcta de media, le quita esa posibilidad.
El calor cubre solo la mitad del problema. La mayoría de reptiles diurnos necesitan además radiación ultravioleta B para sintetizar vitamina D3 y fijar el calcio; sin ella aparece la enfermedad metabólica ósea. La fuente de UVB es un equipo distinto del de calor y hay que reponerla periódicamente, porque deja de emitir mucho antes de fundirse.
Depende de la especie y de cómo coma. En animales que capturan la presa en el suelo conviene evitar los sustratos de grano suelto y fino, porque pueden tragarlo con la comida. La fibra de coco y la corteza funcionan bien en especies tropicales que necesitan humedad; en las de zona árida, el sustrato debe drenar y secar.
Antes de que se funda. Su emisión útil cae con el uso mucho antes de que deje de dar luz, así que un equipo que se ve encendido puede llevar meses sin servir para lo que se puso. Conviene anotar la fecha de instalación y seguir el intervalo que indique el fabricante.
Sí, y es de los fallos más comunes. Necesita una zona seca a la que pueda subir sin esfuerzo para secarse por completo y tomar calor. Un galápago que no puede salir del agua acaba con problemas de caparazón y de piel.